Con el objetivo de preparar a niños y jóvenes para futuros desafíos deportivos, distintas escuelas de Taekwondo participaron en un encuentro formativo de combates realizado el sábado 16 de mayo, el primero del año 2026. Estos encuentros organizados por la Maestra Elizabeth Muñoz Orellana se han estado realizado desde el año pasado, los cuales están marcado por el aprendizaje, la convivencia y el fortalecimiento de la experiencia sobre el tatami.
La jornada reúne a maestros, entrenadores, deportistas y familias bajo una visión común: entender el Taekwondo como una herramienta de formación integral, donde el crecimiento personal es tan importante como el rendimiento deportivo.
Para el maestro Fernando Muñoz, este tipo de instancias cumplen un papel fundamental en el desarrollo de los futuros deportistas.
“Estamos fomentando la formación de deportistas a futuro con algo simple pero fundamental: que el niño o joven pueda enfrentarse a personas diferentes, fortaleciendo su experiencia y preparación para futuros encuentros y campeonatos”, explicó.
Una visión compartida también por el profesor Ricardo Meneses Benavente, instructor de la Academia de Taekwondo Meneses Kim’s de Angol, quien destacó la relevancia de compartir con otras escuelas y enfrentar estilos distintos a los habituales entrenamientos.
“Estos encuentros son muy positivos porque aquí los chicos pueden realizar técnicas y patadas que muchas veces no se atreven a ejecutar bajo la presión de un torneo. Además, se generan lazos entre escuelas y se aprende mucho compartiendo”, comentó.
Desde la Escuela Espíritu de Lucha de Chillán, el instructor Camilo Vázquez agregó que estas experiencias representan muchas veces los primeros acercamientos de los estudiantes a instancias de combate formativo.
“Son encuentros que les permiten reunir experiencia, compartir con otros alumnos y pasar por un proceso de maduración de sus cinturones”, señaló.
Más que competir: aprender, compartir y crecer
Uno de los aspectos más destacados por los instructores fue el ambiente formativo que se genera en estos encuentros, donde la convivencia, el respeto y el aprendizaje colectivo predominan por sobre la competencia.
El maestro Fernando Muñoz valoró especialmente la posibilidad de compartir experiencias y visiones entre escuelas.
“Aquí se puede conversar y compartir con tranquilidad, algo que en campeonatos grandes muchas veces no ocurre por la tensión, los viajes y la presión”, afirmó.
En la misma línea, Ricardo Meneses enfatizó el sentido de unidad entre academias, destacando que el objetivo principal no es ganar, sino crecer juntos como comunidad deportiva.
“Todos los Kim’s somos un solo grupo unido; aquí no hay rivalidades, sino una preparación conjunta para desafíos mayores”, expresó.
Aprender a perder: una enseñanza para la vida
Aunque el combate es parte importante del Taekwondo, los instructores coinciden en que las mayores lecciones muchas veces surgen fuera del marcador.
Para Camilo Vázquez, aprender a enfrentar derrotas es uno de los aprendizajes más valiosos que un niño puede adquirir en este tipo de encuentros.
“Ganar es fácil, pero perder deja más lecciones porque es difícil. En la vida no siempre las cosas salen como uno espera”, reflexionó.
El instructor explicó que esta experiencia forma parte de un proceso que define como “madurar los cinturones”, entendiendo que perder no significa fracasar, sino aprender y fortalecerse emocionalmente.
Ricardo Meneses reforzó esta mirada al destacar que los espacios de menor presión permiten a los estudiantes expresarse, experimentar y desarrollar confianza antes de instancias competitivas de mayor nivel.
El papel fundamental de las familias
Un punto en el que los tres instructores coincidieron plenamente fue el rol esencial de padres y apoderados en el desarrollo de los estudiantes.
Para el maestro Fernando Muñoz, el acompañamiento familiar es clave para construir ambientes sanos, respetuosos y centrados en el aprendizaje.
“Hay mucho orden y respeto por el competidor y el alumno”, comentó.
Ricardo Meneses fue enfático al reconocer el esfuerzo silencioso de las familias.
“Sin los apoderados o tutores, los instructores no podríamos estar acá; son una parte fundamental del proceso”, afirmó.
Por su parte, Camilo Vázquez entregó un mensaje directo a los padres respecto a las expectativas deportivas de sus hijos.
“Decirle a un hijo ‘tienes que ganar’ es una mochila innecesaria. Lo importante es que se esfuerce, dé lo mejor y disfrute”, sostuvo.
Según explicó, una derrota no necesariamente implica un mal desempeño, así como una victoria tampoco siempre refleja un verdadero progreso.
Mantener la esencia del Taekwondo
Además del aspecto deportivo, los instructores destacaron la importancia de preservar el carácter marcial del Taekwondo en tiempos donde el enfoque competitivo ha tomado protagonismo.
El maestro Fernando Muñoz señaló que el Taekwondo debe entenderse como mucho más que un deporte.
“El Taekwondo es un arte más que un deporte. Cuando se vive como defensa personal y pasión, se transforma en un estilo de vida”, expresó.
Una visión compartida por Ricardo Meneses, quien destacó la necesidad de equilibrar tradición y modernidad en la enseñanza.
“He unido la escuela antigua con lo nuevo y ha dado buenos resultados, pero no podemos perder la marcialidad”, afirmó.
Asimismo, Muñoz explicó que los reglamentos modernos han evolucionado para proteger a los deportistas, obligando a los instructores a adaptar sus sistemas de enseñanza sin perder la esencia técnica del arte marcial.
Formar personas antes que campeones
Más allá de medallas o resultados, el encuentro dejó una enseñanza transversal: el Taekwondo formativo busca construir disciplina, resiliencia, respeto y crecimiento personal.
La Maestra Elizabeth Muñoz destaca que esta jornada no fue planteada como una competencia tradicional, sino como una instancia de encuentro, aprendizaje y preparación entre escuelas. Aunque se entregaron incentivos y reconocimientos a deportistas y academias destacadas, el principal objetivo fue que todos los participantes pudieran sumar experiencia, compartir y desarrollarse dentro del tatami.
A continuación pueden escuchar entrevista al instructor Camilo Vásquez de la Escuela Espíritu de Lucha de Chillán